35 años de magia: Rata Blanca festejó su mayor hito musical en el Movistar Arena
El 24 de abril de 1990 es una de las fechas más importantes en la historia del metal argentino. Ese día, Rata Blanca publicó “Magos, Espadas y Rosas”, considerado uno de los mejores discos de su carrera y también del género a nivel nacional. Con la excusa de festejar los 35 años desde su salida, el grupo comandado por el guitarrista Wálter Giardino organizó una celebración a lo grande. El pasado miércoles 19 de noviembre, el quinteto debutó sobre el escenario de un Movistar Arena colmado de fanáticos.
La ocasión era especial por varias razones. No solamente se trataba de un festejo de las tres décadas y media de vida de su magnum opus. También iba a ser uno de los conciertos que mayor audiencia iba a llevar en su historia, siendo que el recinto de Villa Crespo tiene una capacidad total de 15.000 personas y que estuvo prácticamente agotado, lo que conforma un claro testimonio de la vigencia de la banda.
A las 21:35, media hora más tarde de lo pautado, las luces del Arena se apagaron y el grito ensordecedor del público se hizo sentir. En la pantalla del escenario pasaban algunas imágenes que hacían alusión a la discografía del grupo, mientras algunas ratas blancas comenzaban a marchar en dirección al lugar del show. Mientras tanto, Giardino y los músicos aparecían en escena, mientras que la aparición del vocalista Adrián Barilari terminó de consolidar las ovaciones al conjunto mientras comenzaban a interpretar “Hijos de la Tempestad”.
Barilari describió la noche como una fiesta y eso es lo que fue. Porque durante las tres horas de concierto, el grupo desplegó su arsenal de artillería pesada para celebrar los clásicos. “Solo Para Amarte”, “Chico Callejero”, “Guerrero del Arcoiris”, “Volviendo a Casa” y “Aún Estás en mis Sueños”, entre otros, cubrieron la cuota de hitazos.
Obviamente, no podían quedar afuera los temas de la placa homenajeada. Sin un orden específico y repartidos de manera más aleatoria en el setlist, fueron pasando cada uno de los siete temas de “Magos, Espadas y Rosas”. “Días Duros”, “El Beso de la Bruja”, “El Camino del Sol”, “Haz tu Jugada”, “Porque es tan Difícil Amar” y las infaltables “Mujer Amante” y “La Leyenda del Hada y el Mago” fueron partes indispensables, tanto de este recital como de la carrera de la banda.
Lamentablemente, los festejos no quedaron exentos de inconvenientes. A pesar de que el Movistar Arena es uno de los lugares mejor acondicionados a nivel sonido en la Ciudad de Buenos Aires, la banda presentó bastantes inconsistencias.
Principalmente, el micrófono del vocalista tenía subidas y bajadas de volumen que estuvieron durante todo el set, aunque más regulados en la última media hora del show. De hecho, el público coreaba que le suban la voz, algo que Barilari, afortunadamente, se lo tomó con humor. Por otro lado, la guitarra tenía el volumen muy disparado y en muchas ocasiones tapaba al resto de la mezcla.
Estos problemas no impidieron que la performance del conjunto fuera sólida. Barilari, con 66 años, sigue con su voz intacta y alcanzando y manteniendo notas agudas a una potencia que no debería ser posible para alguien de su edad. La experiencia de Giardino en las seis cuerdas y de Danilo Moschen en los teclados permitían un juego de ida y vuelta entre ambos que era muy agradable al oído. Por su parte, al baterista Alan Fritzler no le tembló el pulso ante la ocasión y jugó con su instrumento como si estuviera en el patio de su casa, dando su propio espectáculo detrás del kit.
Al finalizar “La Leyenda del Hada Y El Mago”, Barilari le preguntó al público qué otro tema quería que toquen, aunque la respuesta ya la conocían. Luego del grito unísono de la gente que lo pedía, la ronda del pogo se comenzó a formar cuando sonaron los acordes de “El Último Ataque”, que terminó de coronar una noche soñada tanto para el grupo como para sus fanáticos.
A pesar de haber terminado media hora pasada la madrugada del jueves, siendo que al día siguiente mucha gente seguramente tenía que ir a trabajar o a estudiar, las tres horas de show se sintieron livianas y muy disfrutables. Rata Blanca concluyó los festejos de su álbum insignia y ya piensa en lo que será el 2026 que ya se comienza a cargar de shows, giras y muchas sorpresas.
Cronista: Nico Cardinale
Fotografia: Nacho Arnedo














