NASTY NEIGHBOURS en Argentina – Salón Pueyrredón, 09/05/2026

Nasty Neighbours: Una misa de horror retro y distorsión bailable

El Salón Pueyrredón tiene ese olor a mística que solo los verdaderos santuarios del underground porteño saben conservar. Cruzar la puerta de la Avenida Santa Fe un sábado a la noche es entregarse al ritual de la distorsión. Pero lo que se vivió el pasado 9 de mayo no fue una fecha más de punk clásico; fue una verdadera invasión de terror bizarro, estridencia surf y beats magnéticos a cargo de Nasty Neighbours.

La banda binacional, argentino-alemana, llegó al living del punk para revalidar los títulos de su último lanzamiento, ¡Horrorísimo! (editado por el sello alemán Rookie Records en mayo de 2025), un trabajo donde el cuarteto evoluciona hacia un sonido full retro, combinando el espíritu indie-punk con theremin y armonías descendentes que evocan la estética de las películas de terror Clase B de los años ’50 y ’60.

El circo bizarro sale a escena

A diferencia de los manuales clásicos, el cuarteto decidió abrir la noche con la guardia alta. No hubo amagues: los primeros acordes en sonar fueron los de “Embrujada”, metiéndose al público en el bolsillo desde el minuto cero. Sin dar respiro, pegaron la declaración de principios de “Nasty Nasty” dejando en claro el juego de la banda: la magnética cantante alemana Karina Kaos hipnotizó al público moviéndose entre sintetizadores analógicos con el histrionismo de una diva de la New Wave, mientras que el guitarrista y productor, eMon (Emilio Rolón) disparaba riffs filosos impregnados de galopes oscuros en“Ghost Train”.

El grupo se planta desde lo visual con pelos de colores, maquillaje teatral y fetiches de película de terror, anticipando el collage de estilos que despliegan sobre las tablas.

Para el cuarto tema ya  se invocaba a las criaturas de la noche con la pesadez bailable de “Frankenstein”. El bloque de monstruosidades continuó el viaje a través de las frecuencias de “The Mummy” cuasi como el motor de una película de persecuciones, la festiva y tétrica “Nasty Halloween”, metiendo a los presentes en un atrapante baile estrambótico para seguir a toda velocidad con “Tunnel Of Terror”, que funcionó como una aplanadora gracias a la base rítmica, completada por Lea Almendro en el bajo y Ale Reggiani en la batería.

La mitad del setlist trajo uno de los momentos más particulares y celebrados de la velada. Con “Pobre Reggaeton”, la banda escupió una ironía bailable cargada de distorsión que desató risas y saltos por igual, demostrando que no le escapan al humor ácido, muy por el contrario. En este tema se sumo “Tucán” Barauskas, guitarrista de Pilsen y El Ejercito Negro, banda que cerraría la noche en el Salón Pueyrredón.

Inmediatamente después, bajaron a las profundidades del misticismo local con “Walicho”, para luego activar los sintetizadores de alarma en la rabiosa “Zombie alarm”, un dardo contra la alienación digital y la hiperconectividad, en alemán y con megáfono incluido!

Para cuando promediaba la velada, llegó el turno de “Bloodsuckers” con los sonidos de órgano espeluznantes que flotaban en el aire denso del Salón. Hacia el final, los acordes bailables de “Bailando con Esqueletos” atrajeron al escenario a dos chicas con ropa de esqueletos para que no queden dudas del nombre del tema. El tema del final fue “Demolición” , un cover de  Los Saicos, una banda peruana formada allá por los ’60.

Nasty Neighbours demostró en el Pueyrredón que este proyecto que nació casi por accidente post-pandemia ya tiene peso propio. Logran sonar crudos y viscerales, pero con estribillos poperos altamente pegadizos. El punk no está muerto ni se volvió aburrido; simplemente se puso un disfraz bizarro, agarró un sintetizador analógico y salió a asustar —y hacer bailar— a los vecinos molestos del mundo real, como una trinchera bailable contra la alienación y la angustia, una apuesta para transformar el terror en movimiento, una forma de abstraerse de la realidad circundante y meterse en un mundo lleno de vampiros, momias, zombis y órganos embrujados.

Nota de color: los sonidos fantasmales que se escuchan en vivo, estan sampleados en un teclado y originalmente son de un theremín. Si te estas preguntando qué es, te cuento porque yo tampoco sabía de qué se trataba. Es uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos fue creado en 1920 por el científico ruso Lev Sergevich Termen (Leon Theremin), es famoso por ser el único instrumento musical que se toca sin que el intérprete lo toque físicamente. Si! Así como lo lees! Se controla sin tocarlo físicamente, manipulando dos antenas que generan campos electromagnéticos. Si queres ver de qué va, te dejo un video AQUI)

 Mas datos de color, porque el color es lo que abunda (y no daña!) en esta banda.  El universo estético de los discos de Nasty es un capítulo aparte. Detrás de cada portada está el trazo artesanal de David Venegas, un talentoso ilustrador con pasado en las ligas mayores de DC Comics que persigue una obsesión clara: dejar su firma impresa, al menos una vez, en el arte de tapa de cada banda de la escena horror. Para Horrorísimo!! la propuesta visual se expande en una contratapa que funciona como un genial collage repleto de guiños a las canciones. Es un mapa ilustrado donde cobran vida los propios monstruos del setlist: la momia, el pasadizo siniestro del terror, esos muertos vivos alienados por las pantallas de los celulares en “Zombie alarm” y, coronando el diseño, un teclado poseído que remite directo a “Creepy Organ”, el track que baja el telón del álbum.

Podes seguir a Nasty Neighbours en IG y escucharlos en sus plataformas (SpotifyTidalApple Music)

Para verlos en vivo en tierras argentas, habrá que esperar porque se encontrarán de gira por Alemania desde el 23 de mayo  al 11 de julio! Éxitos con eso!!!

Crónica: Maru Debiassi | Fotografía: Martín Cervetto

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