En el nombre de los Misfits, Michale Graves
Michale Graves, ex vocalista de los Misfits, regresó a la Argentina con la gira latinoamericana “Psycho Monsters Tour 2026”, que tuvo diez fechas en el país y está basada en revivir los discos “American Psycho” y “Famous Monsters”. El 13 de septiembre fue el cuarto show en el país, realizado en Groove, Buenos Aires, junto a Te Lo Juro Por Las Nenas, Nihilismo y Bad Luck.

Un inicio maradoneano
Al comienzo de la velada, cuando los primeros en llegar se estaban acomodando en el vallado, el recuerdo de la última visita de Graves contrastó con la fecha de este año. Ya no apareció el Crimson Ghost pintado en la cara del público, ni el exceso de pinches en los chalecos, ni siquiera el espíritu de las películas de terror. No obstante, sí mantuvo algo indispensable: el punk rock.
En este contexto, Te Lo Juro Por Las Nenas abrió la noche. Una banda maradoneana con aires rockeros, similar a Attaque 77 y letras que en su mayoría hablan de amor. Durante la primera parte de su presentación, la voz estuvo a cargo del guitarrista Gonzalo Castro, pero a partir de “No te entendías ni vos” cantó el baterista Luciano de Echavarría. Al finalizar “Perdoname”, Luciano recordó al Negro Ezequiel y le dedicó el show, como lo hacen habitualmente.
Ricky aún vive
Poco después, Groove ya empezaba a llenarse y fue el momento perfecto para que llegara el espíritu de Ricky Espinosa. De pronto, todo el escenario se llenó de las imágenes animadas del difunto cantante de Flema, ya que Nihilismo mantiene una fuerte inspiración en su figura desde hace 27 años.

15 canciones, una atrás de la otra, con mucha energía y crítica social envalentonaron al público y surgió el primer pogo. La bajista Romina Pérez aportó un entusiasmo constante con una sonrisa enorme y skanking. Por otro lado, el sentido barrial de Remedios de Escalada se manifestó en Diego Melgarejo: campera de jean, piluso y la voz aguda con tinte Espinosa.
La manija no se detuvo ni cuando se cerró el telón. El recinto pasó “Si Yo Soy Así” de Flema y “Represión” de Los Violadores manteniendo el pogo y elevando los coros a todo pulmón.
Baja distorsión
El recinto ya se había llenado y la audiencia que ya no entraba en el “campo” se ubicó en los sectores de arriba, expectante ante Bad Luck, banda tributo a Social Distortion. La potencia no fue la esperada. Del pogo se pasó al aguante de unos covers cantados y algunos pedidos de canciones más pilas, con mayor intensidad. Sin embargo, la línea fue neutra.

Llegó el Fantasma Carmesí
Para las 21:30 las luces se apagaron nuevamente. El telón se abrió, de la oscuridad salió toda la banda y entonces llegó Michale Graves. Con su sombrero, pintado como el Crimson Ghost, campera de cuero y pantalones tan brillantes que parecían estar pegados con una cinta aisladora grande y negra, inició “American Psycho”.

El pogo se desató como una batalla campal. Piñas van, piñas vienen, el crowd surfing se hizo presente y algo afloró. La sensación de los Misfits. La libertad se apoderó de cada alma dentro de ese lugar que cantó “Speak of the Devil”, “Walk Among Us”, “Scarecrow Man” y “Forbidden Zone”.
Más allá de ser un tour que principalmente se centra en “American Psycho” y “Famous Monsters”, Michale recordó la importancia de Glenn Danzig y la primera etapa del horror punk con “Last Caress”, “Where Eagles Dare”, “Halloween” e “Hybrid Moments”.

El Miguel de la gente
Luego de “Lost in Space”, “Die Monster Die”, “From Hell They Came” y una exaltación constante de frenesí, el cantante dio un respiro. El día previo realizó un acústico con los mismos temas en el C.C. Bula y trajo uno de ellos para esta noche. Así, agarró una silla, la guitarra criolla e invitó a cantar a Leila Harlac para “Dig Up Her Bones”. La banda se retiró temporalmente y la luz se posó en el dueto de cantantes, en un momento íntimo y cercano.
Cuando pareció terminar, la banda regresó y esta vez, lo dulce se transformó en el horror y la electricidad original de “Dig Up Her Bones”. De un coro nostálgico se pasó nuevamente al coro de libertad, con el dueto que se mantuvo hasta “Descending Angel”.
De vuelta en la soledad, Michale impactó con “Crimson Ghost” y “Shining”. Pero el individualismo no es un rasgo de “Miguel Tumbas”. Si hay algo que lo caracteriza es su cercanía con su gente. Por eso, se bajó del escenario y desde el vallado interpretó “Dust To Dust”. Las manos de todos se acercaron al cantante y, con una luz cálida desde arriba, la escena se asemejó a la de un mesías.

Ese carácter, tan teatral y vecino, lo mantuvo durante “Scream!” y “Saturday Night”. Se sentó en el suelo y desde allí parecía cantarle uno a uno, a los ojos de los cercanos y a los del sector de arriba. El público embelesado coreó su nombre, pero tardó en ponerse de acuerdo entre Michale o Miguel. Así, el protagonista dio su veredicto y, encantado, proclamó su nombre castellanizado.

A corazón ramonero
Además, entre los temas “Fiend Club”, “Hunting Humans” y “The Beginning of the End” interpretó a capela pequeñas frases del rock, como los coros de “Roadhouse Blues” de The Doors y “Can’t Help Falling in Love” de Elvis Presley.
Las interpretaciones no se quedaron en frases aisladas. “El Tumbas” explicó que dentro de él hay un sentimiento, uno que vive en cada punk argentino. El mero hecho de mencionar su amistad con Marky, Joey, Johnny y Dee Dee desató una locura: la pasión ramonera. ¡Todo Groove se vino abajo en el clásico coro “Hey! Ho! Let’s Go!”!

“Blitzkrieg Bop” abrió la ronda a los tímidos del pogo, a los indiferentes y a cualquiera que se encontró quieto en la velada. Una fiesta que se prolongó en “What a Wonderful World”, en versión ramonera, con Graves y toda Argentina cantando a la par.
Por siempre Misfits
Solo quedaba un tema de Misfits. “Helena” fue etérea y eterna, encarnada en la infinidad de un tiempo que desea quedarse para siempre pero que debe terminar. Un último grito que aún mantiene vivo el legado, con la esperanza de encontrarse de nuevo.

El fin definitorio fue catatónico. Las sirenas se encendieron y otro recuerdo tomó potestad. “War Pigs” de Black Sabbath cerró súbitamente el corazón del punk y acabó con toda la nostalgia. Mas no quedó tristeza por el final, sino una sensación de plenitud, en la que los clásicos siguen con vida.
Michale Graves conserva el legado de los Misfits, siendo el mejor tributo a ellos. Preserva la esencia, la cercanía, la humildad, la teatralidad y el horror sin entrar en una nostalgia banal o comercial. A eso le suma la impronta de algún tema propio y otros de sus referentes, que también son los de la gente.
Fotografía: Huber Andrada | Crónica: Cande Álvarez
Setlist:
Te Lo Juro Por Las Nenas:
- Accidente
- Te necesito
- Prefiero así
- No te entendías ni vos
- No soy normal
- No tengo miedo
- No me llames
- Frente al mar
- Una vez más
- Perdoname
Nihilismo:
- Así Es Mi Punk Rock
- Límites Yo?
- Sonriendo sin felicidad
- Falsedad
- Vamos a Cojer
- Bajo Este Cielo
- Estrellas
- Narices Blancas
- Borrachín de la ciudad
- Mas que común
- Piedra
- Prefiero
- No Tengo Enemigos…
- Maravillosamente
- 100 % punkrockero
Bad Luck:
- Bad luck
- Dont drag me Down
- Dear lover
- I was wrong
- Reach for the sky
- Story of my life
Michale Graves:
- American Psycho
- Speak of the Devil
- Walk Among Us
- Scarecrow Man
- Forbidden Zone
- Last Caress
- Lost in Space
- Die Monster Die
- From Hell They Came
- Dig Up Her Bones (versión acústica con Leila Harlac)
- Dig Up Her Bones
- Descending Angel (con Leila Harlac)
- Crimson Ghost
- Shining
- Dust to Dust
- Scream!
- Saturday Night
- Where Eagles Dare
- Fiend Club
- Pumpkin Head
- The Haunting
- Resurrection
- Hunting Humans
- The Beginning of the End
- Don’t Open ‘Til Doomsday
- Halloween
- Hybrid Moments
- Blitzkrieg Bop (cover de Ramones)
- What a Wonderful World (cover de Louis Armstrong, version de Ramones)
- Helena
- War Pigs (cover de Black Sabbath)









