Korn en Parque Sarmiento: El renacimiento del Nu Metal en una noche histórica.
Después de casi diez años de una espera que parecía eterna, Korn selló su regreso triunfal a la Argentina. Las inmediaciones del predio se tiñeron con las clásicas tres tiras: una marea vestida de Adidas demostró que el nu metal sigue más vivo que nunca, desbordando las calles de Villa Martelli desde temprano entre cantos, cerveza y ansiedad.
La jornada arrancó con fuerza de la mano de Seven Hours After Violet, el nuevo proyecto de Shavo Odadjian (System of a Down). La banda debutante tuvo una recepción arrolladora, despacharon un setlist de 11 canciones que desató la energía de la tarde y calentó los motores a pura potencia. De inmediato, llegó el turno de Spiritbox, uno de los números más codiciados del cartel.
La audiencia local no tardó en armar los primeros grandes pogos al ritmo de hits como “Jaded”, “Circle With Me” y “The Void”. Para ambas agrupaciones era su debut en suelo Argentino, y la gente dejó el terreno listo y con ganas de más. A las 21:00 en punto, la tensión se cortó en el aire. Las luces se apagaron y, antes de que se descubriera el escenario, la masa humana ya se abría en círculos perfectos listos para el choque. El detonante fue letal: el icónico grito de “Are you ready?” dio inicio a una lista de temas demoledora. Arrancar con “Blind”, meter un viaje frenético por “Twist” y rematar con “Here to Stay” fue una declaración de intenciones que hizo temblar el suelo de Parque Sarmiento.
El show fue un equilibrio perfecto entre la nostalgia y la vigencia absoluta. Quienes los veían por primera vez quedaron tan impactados por la pared de sonido de la banda como por la mística del campo. El clásico cantito de “Olé, olé, olé” no se hizo esperar, logrando que un Jonathan Davis visiblemente conmovido viendo a la multitud con una sonrisa y pidiera disculpas por haber tardado tanto en regresar. A partir de ahí, la adrenalina fue total y sin concesiones.
La intro de “Got the Life” puso a todo el mundo a saltar, seguida por la densidad de “Clown”, donde la emoción y el pogo convivieron a la perfección. Respetando la solidez de su gira actual, el grupo regaló la crudeza de su nuevo tema “Reward the Scars” coreado de punta a punta por los más manijas y sorprendió con una joya inesperada: “Dirty” un mimo directo al corazón de los seguidores de los 90. El broche de oro llegó con “Freak on a Leash”, un cierre descomunal que puso a temblar hasta a los sectores de platea. Fue una fiesta absoluta. Korn firmó una página histórica en Buenos Aires, dejando una certeza flotando en el aire: la próxima cita no puede tardar otra década.
Fotografia: DF Entertainment
Cronica: Eushy Fernandez











