Heretic Steel: El tsunami del heavy metal
Los mares pueden tener olas pequeñas que las empuja la marea y se quedan en el tiempo. Pero los océanos tienen olas enormes que se originan con vientos de cambio y arrasan con todo lo que se interponga. El 22 de noviembre cayó un tsunami en Buenos Aires, un tsunami de la nueva escuela del heavy metal. Esta ola gigante trajo consigo parte del under argentino, Velocidad 22, Metaluria, Frantic y Mercurio, una probadita del metal chileno con Hëiligen y el toque de destrucción final con Ambush, para el festival Heretic Steel.
A las 17, cuando el sol estaba decayendo, las puertas del Teatrito se abrieron y el recinto se inundó de amigos y conocidos que llegaron temprano para disfrutar de Mercurio, siendo “Reina De La Luna” el tema más pegadizo y el que más respuesta obtuvo. Su impronta fue más rocanrolera, con ritmos movedizos, pero sin perder el eje heavy.
Los distintos de la velada fueron Frantic, que presentaron un horror thrash contundente. Las letras tenebrosas, inserts de aullidos e incluso, por momentos, las luces bajas que los ocultaban entre las sombras fueron parte de su impronta. A esa puesta en escena se sumó una música veloz y la voz afilada de Gabriel Alfaro, quien también tocó la batería.
Las olas escondidas del under empujan y mantienen la escena, por ello Metaluria se hizo presente con un speed heavy clásico. Los casi 20 años de trayectoria se notaron al instante, ya que ante la ausencia de Darío Garcia por problemas familiares, supieron suplir el sonido de la guitarra faltante con más presencia del bajo. En su barco, su final llegó con “Heavy Metal” mientras la bandera con su logo y la leyenda “speed metal” ondeaba en lo más alto.
Si de embarcaciones se hablase, Velocidad 22 tendrían un buque pirata lleno de los clásicos borrachines que invitan a bailar entre saltos y empujones. El capitán de este navío fue Paul Divano, quien cantó mientras revoleaba una cadena por los aires como si fuera Soledad Pastorutti con un poncho. Los cañones estaban listos para la batalla, el sonido feroz con las letras simples causó el alboroto de siempre, el mosh y el aliento de la gente ante 20 años de historia.
En el festival argentino los forasteros vienen con regalos y rarezas. Hëiligen, proveniente de Chile, sorprendió a todos. No solo porque era la primera vez que tocaba fuera del país vecino, sino porque su estilo fue salvaje. Tal como su cover de Randy “Beast In The Night”. Los locales se quedaron atónitos ante tanta bravura, por ello, los chilenos regalaron remeras en forma de ofrenda y se compraron de buena manera a sus espectadores, al punto de que, cuando finalizaron su último tema “Rage Of God” terminaron entre humo y aplausos.

El viento aún soplaba a favor de la ola gigante, solo faltaba el aire final para que ese tsunami arrolle con todo. Tras 30 minutos de espera y con el Teatrito lleno de fanáticos de todo el país, Ambush se presentó por segunda vez en Argentina. Fue entonces que, con las luces apagadas, un sonido ensordecedor acaparó el lugar. El telón se abrió y los suecos salieron a hacer lo que mejor saben: un sensual y potente heavy metal. Como un trueno, “Firestorm” desató el frenesí del público, y la ola comenzó su catástrofe.

Siguieron con “Possessed by Evil”, llevando a todos a un viaje por los años 80 a través de riffs sólidos, los gritos agudos de Oskar Jacobsson, las bases simples y varias coreografías. Sin embargo, este trayecto tenía tintes diferentes: un sonido más brillante, más fuerte, incluyendo solos de batería, bajo y guitarra en diversas oportunidades de la velada. Era la New Wave of Heavy Metal en su plenitud.
Más que una ola, era el Tsunami del Heavy Metal. Esta nueva generación pasó por “Maskirovka”, “Southstreet Brotherhood”, “Bending the Steel”, “Close My Eyes” y “Heavy Metal Brethren”. Sin respiro al caos ni la destrucción. Por lo cual durante todo el espectáculo se dio una fascinación mutua entre la banda y el público, que cantó y pogueó. Incluso, se reforzó este intercambio cuando Henry Sidoti salió de su batería para competir con el bajista Oskar Andersson y ver qué lado del recinto gritaba más fuerte.
Ambush cerró con “Natural Born Killers” y “Don’t Shoot (Let ‘em Burn)” en un clímax de pura fiesta, con todos los presentes saltando y cantando a los gritos. Ese espíritu se elevó por la buena calidad del espectáculo, una sonoridad impoluta, sin pifies ni errores técnicos, por su carisma y entrega. El “Tsunami” no llegó para reemplazar a la vieja escuela, sino elevarla, tal como Ambush demostró esta noche.
Crónica: Cande Álvarez | Fotografía: Nico Cardinale
Setlist:
Mercurio: 1- Volumen Aumentado – 2- Instinto Callejero – 3- Traidores En La Noche – 4- Hacia Ningún Lugar – 5- Hachas De Libertad – 6- Reina De La Luna – 7- Guerreros – 8- La Llama Del Diablo
Frantic: 1- Terror, Sangre y Muerte – 2- Poseído Por El Thrash – 3- Convoca Al Cráneo – 4- Abran Fuego – 5- Bestia Siniestra – 6- Velocidad Infernal – 7- Khomaniac Asesinato En El Mosh
Metaluria: 1- Fuego y Acero – 2- Quimera (De Un Oficial) – 3- Nuestro Camino – 4- Rompe La Noche – 5- Panza Metalera – 6- Fuerzas En La Noche – 7- TS – 8- Heavy Metal
Velocidad22: 1- El Heavy Es Violencia – 2- Alcohol Y Gasolina – 3- Hijos Del Caos – 4- Bajo La Garra – 5- Vándalos Del Cuero – 6- Culto Al Acero – 7- Alas Metalizadas – 8- Mal Pero Fuerte
Hëiligen: 1- Lights In The Darkness – 2- Prisioner Of Faith – 3- Clans Of Hell – 4- Beast In The Night (cover de Randy) – 5- Across The Space – 6- Return To The Battle – 7- Rage Of God
Ambush: 1- Firestorm – 2- Possessed by Evil – 3- Evil in All Dimensions – 4- Maskirovka – 5- Heading East – 6- Southstreet Brotherhood – 7- Desecrator – 8- Hellbiter – 9- Come Angel of Night – 10-Bending the Steel – 11-Close My Eyes – 12-Heavy Metal Brethren – 13-Natural Born Killers – 14-Don’t Shoot (Let ‘em Burn)




















































