Los últimos de una raza moribunda: Accept
La bandera del metal fue levantada una vez más por Accept el 3 de mayo en El Teatro Flores. Los últimos de una raza moribunda, la noche que dio catedra del Heavy Metal clásico. Con ellos acompañaron tres bandas: Amalgama (rusoeuropea), Lid (local) y Metal Crucifier (Perú).
La velada fue uno de los mejores espectáculos del año. Clásicos, rarezas, locales, extranjeros, himnos, gritos, lo nuevo, lo viejo y la sensación de que el Heavy Metal nunca morirá. La noche comenzó con una banda curiosa Amalgama abrió la velada. No se dejenengañar por su nombre, no son locales. Los ruso-europeos tocan un heavy épico, giran con accept y luego lo harán con Arch Enemy. Tocaron 20 minutos, en lo que fue una presentación corta pudieron alzar la bandera argentina y le dieron Whisky ala poca audiencia que los pudo disfrutar.
A la hora estimada llegó Lid. A simple vista y por puras apariencias parecía la típica agrupación barrial armada por vecinos, sin embargo, cuando empezaron a tocar, los que no conocían quedaron con la boca abierta. Riffs limpios y sólidos, solos de guitarras impresionantes, un bajo muy presente y un cantante (David Basualdo) capaz de empalmar a la perfección con Rob Halford. En su presentación llamaron a Brunella, una cantante con la voz apenas más grave que el frontman y de gran porte para interpretar en conjunto “Simulando”. Los porteños cerraron con “Quieren sangre” y dejando con ganas de más.
El recinto se llenaba de a poco, una parte de la audiencia era reacia a acercarse al escenario antes del conjunto principal. Metal Crucifier fue la encargada de telonear a los alemanes. Desde Perú trajeron su speed heavy (aunque a momentos sonaron más a un heavy clásico) invitaron al público a acercarse. Los peruanos supieron impregnar su impronta con velocidad, armonías esbeltas y el recuerdo de Ronnie James Dio en “Lord of 666”. Un momento de hermandad nació en el momento que su cantor, Juli Brendal, dedicó “Legions to war” a la rememoración de la lucha por las Islas Malvinas y el apoyo de Perú con la causa. Antes de que pudiesen interpretaralgo los que seguían escondidos corearon “Argentina, Argentina” y se arrimaron.Los Incas finalizaron con “Metal Crucifier” dejando en claro por qué son el grandeestandarte peruano.En el teatro no hubo muchas personas, cerraron las plateas y en el “campo”quedaba espacio.
Eso no impidió que los espectadores, en gran parte de alta edad,pueda disfrutar lo que seguía. El plato principal: Accept. El telón se abrió, se veía el humanoide de fondo, la intro de “The Reckoning” obnubiló a todos y aparecieron ellos. Los últimos de una raza moribunda: Mark Tornillo en la voz, Christopher Willams en la batería, Martin Motnik en el bajo y las tres guitarras Wolf Hoffman, Uwe Lulis y Joel Hoekstra (proveniente de Whitesnake ya que Phil Shouse no participa de la gira por Latinoamérica). El sonido curiosamente estaba, a comparación con sus teloneros, un poco más bajo. Los alemanes si bien nos trajeron su gira de “Humanoid”, los clásicos se apoderaron del peso de la performance y cabe destacar que jamás dieron un respiro, casi todas las canciones iban pegadas a la otra. El público empezó un pogo tímido en los primeros temas, luego se fue soltando hasta ser casi un agite digno de los grandes del heavy nacional. Ya con la audiencia más efervescente, las estrofas, los riffs y los coros se convirtieron en una sinfonía salida de todas las almas en una sola. Sobre todo en canciones como “Dying Breed”, “Metal Heart”, “Balls to the wall” y “Burning”.
La banda también nos otorgó ciertas rarezas: “Straight Up Jack” fue interpretada por primera vez en un escenario, mientras que “Amamos la vida” fue tocada después de 13 años. Las extrañezas no acabaron allí, según el setlist escrito por ellos, metieron una “Orgia de riffs” un enganchado de riffs coreables de las canciones “Demon’s Night”, “Starlight”, “Losers and Winners” y “Flash Rockin’ Man”. La fecha fue una de las mejores del año y nos recordó las gloriosas epocas del Heavy Metal. Desgraciadamente denotó lo que fueron las primeras olas y actualmente son la última generación dorada del género. Bandas nacidas que vivieron por y para el género. Sus grandes ídolos desaparecieron, ellos ocupan su lugar y llevan su bandera. Accept fue y será siempre del gran Heavy Metal.
- Accept
Setlist:
Lid: Rodando camino- Asesinos- Disparos a la razón- Simulando- Al hombreQuieren Sangre
Metal Crucifier: From beyond- Evil attack- Lord of 666- El abominable- Legions to
war- Metal Crucifier
Accept:
The Reckoning
Humanoid
Restless and Wild
Midnight Mover
London Leatherboys
Straight Up Jack
Dying Breed
(“Riff Orgy”) Demon’s Night / Starlight / Losers and Winners / Flash Rockin’ Man
Breaker
Amamos la vida
Shadow Soldiers
Princess of the Dawn
Metal Heart
Teutonic Terror
Pandemic
Fast as a Shark
Balls to the Wall
Burning
Fotografia: Carlos Bobadilla
Cronica: Cande Alvarez
Gracias Icarus Music y Marce Scorca por la acreditacion !!!















































