Entre el pesimismo y el nihilismo: el debut de CELESTE en Buenos Aires
¿Qué pasa cuando escuchas música que tiene una vibra oscura, melancólica, desesperanzadora? Y si a eso le sumas un ambiente con la mayor ausencia de luz posible, un poco de humo y destellos ocasionales blancos y rojos, que te recuerdan que la luz existe, pero no está ahí y ahora de tu lado… ¿Qué obtienes? Pues eso dependerá de cada quien, pero seguro varios coincidan en que estaban en un concierto de CELESTE.

El pasado viernes 11 de septiembre, los franceses debutaron en Argentina como parte de su primera gira sudamericana, con un recital en el Club Cultural Bula de Buenos Aires, y lo que expusieron fue algo más que un show a oscuras.
La primera banda invitada fue FENECE, proyecto de Black Metal de tinte clásico e introspectivo del sur bonaerense formado en 2016, y que cuenta bajo el brazo con el álbum “Hacia la Oscuridad Eterna”, lanzado el pasado 2025. Después fue el turno de PSICOSFERA, una banda que mutó considerablemente su propuesta con el pasar de los años, pasando de un estilo Black Metal más de tipo Avant-garde en formato instrumental a incorporar un vocalista, cambio que se reflejó en su más reciente disco “Summa Negativa”, de 2023. Cómo último preámbulo, MONJE sacudió las tablas de Bula con la densidad que marca su sonido enraizado en el Doom Metal, con tintes death y aún más stoner. Presentaron buena parte de su nuevo material “Necrópolis”, que editaron este mismo año.

Quedando el escenario despejado para los protagonistas de la noche, lo primero que invadió el recinto fue (literalmente) una densa oscuridad, con un apagón de toda la iluminación, dejando únicamente distinguibles las rojas luces en la frente de los músicos de CELESTE.
Dueños de un estilo muy refinado que parte de las raíces en el Black Metal, pero que incorpora mucho del Sludge, el Post Hardcore, y hasta sutiles coqueteos con el noise, la banda se paseó por gran parte de su discografía, que han construido en su trayectoria de poco más de 20 años.

La ejecución de Guillaume Rieth y Sébastien Ducotte (guitarras) Johan Girardeau (bajo/voz) y Antoine Royer (batería) es en todo momento precisa y pesada, transmitiendo musicalidad, buen gusto y desahogo. Si bien son músicos experimentados y muy habilidosos, el gancho de CELESTE está en otro terreno.

El factor diferenciador, el condimento especial de su música juega con la construcción constante de tensión (que aunque en algún punto se libera, o no, según el caso) sostenida durante largos períodos de tiempo. Hay por supuesto espacio para el virtuosismo y las métricas irregulares en su música, pero es algo ocasional, no es el foco.
CELESTE prioriza la energía, la carga que genera su expresión musical tanto en ellos como exponentes, como en el público como oyentes. La sensación constante de un estado de alerta, coronada con la particular propuesta casi a oscuras invita implícitamente a cerrar los ojos donde no hay mucho para ver, y a abrir realmente los oídos para escuchar.
Fotografía: Facu Di Salvo | Crónica: Manuel Herrera









