El Icarus Fest 2026 tuvo lugar el pasado sábado 20 de junio y fue sin duda alguna, una de las jornadas más vibrantes del metal argentino. La celebración del 32° aniversario del sello discográfico Icarus Music reunió a más de 20 bandas locales en un Teatro Flores completamente lleno, transformando el feriado patrio en una fiesta comunitaria bajo el lema del apoyo a la escena under y la solidaridad.
La tarde comenzó temprano en Avenida Rivadavia 7806. Fiel a su estilo de “vieja escuela”, las entradas físicas —adquiridas de forma gratuita previamente en la tienda de La Boca— se validaron en puerta a cambio de un alimento no perecedero. El ingreso constante de remeras negras tiñó las inmediaciones del barrio de Flores en un ambiente de hermandad como es costumbre en el género. El recinto montó una dinámica veloz con un escenario dividido que permitió el desfile de 23 bandas sin interrupciones significativas.

De las nuevas propuestas a las leyendas
Las primeras horas sirvieron de vidriera perfecta para los sonidos emergentes y consolidados del país. Bandas como Viatorem Astra, liderada por la potente voz de Carol, encendieron las primeras ovaciones con su heavy power metal de alta factura técnica. La grilla continuó pesada y variada con las actuaciones de Gunner, Bloodparade, Tándem y el thrash acelerado de Manifiesto y Lázaro. Cada propuesta aportó su matiz a un público que no escatimó en pogos aunque un poco tímidos en los primeros acordes de la tarde.
A medida que caía la noche, el calor dentro de Flores se intensificó con números de grueso calibre. Matan S.A., Exterminio y el thrash fiestero de Tungsteno desataron el caos en el teatro.
Uno de los puntos altos de la jornada estuvo a cargo del uruguayo Cuchillagrande, que con su metal pesado y crudo reafirmó los lazos rioplatenses de la productora comandada por Carlos Zárate, quien estaba cumpliendo años así que fue doble festejo.
Poco después, las leyendas de Jerikó y el set histórico de Miguel Roldán repasando clásicos imborrables de V8 y Logos terminaron de coronar la nostalgia y el presente de la escena.

El broche de oro: La histórica reunión de Visceral
El clímax indiscutido de la noche llegó con el cierre: la reunión exclusiva sobre las tablas de Visceral, la mítica banda conformada por Antonio “Tano” Romano, Willy Caballero y Carlos Cuadrado. El Teatro Flores estalló en delirio cuando sonaron himnos memorables como “Ciudad zombie”, “Visceral”, “Mala sangre” e “Himno”. La rotación en la batería entre Pablo Hentsch, Randy Romano y el propio Willy Caballero para el cierre definitivo con “Eskape” dejó una postal irrepetible para la historia del metal nacional.

La jornada concluyó pasadas las doce de la noche, dejando en evidencia que, tras 32 años de trayectoria, la pasión de Icarus Music por sostener los espacios del metal argentino sigue más viva y voladora que nunca.
Fotografía: Martín Cervetto | Crónica: Maru Debiassi



































































































































