“Larga vida al rock and roll y larga vida a Rata Blanca”
La legendaria agrupación de Walter Giardino se presentó en lo que fue la primera noche de una seguidilla de conciertos en el Teatro Flores, este jueves 26 de marzo. Estas presentaciones son parte del Tour 2026, donde continúan celebrando, al igual que en el 2025, el 35° aniversario de “Magos, espadas y rosas”, uno de los discos más importantes del territorio nacional. La magia, los reencuentros, el reconocimiento y algunos otros condimentos, tuvieron su lugar en el escenario y en el corazón de todos los presentes.
Las puertas del teatro se abrieron un poco antes de las 19:00 y de a poco se fue colmando de fanáticos. Familias, parejas, grupos de amigas y metaleros de melenas pronunciadas: ingresaron al lugar donde, además de algunas canciones de Metallica, entre otras, se escuchaba desde temprano el sonido de los instrumentos de los músicos protagonistas. Esto alimentaba las expectativas, los aplausos, silbidos y cánticos de aquellos que querían que Rata Blanca iniciara el show que los reunía a todos en un mismo sentimiento durante esas horas.
Para las 21:00, las luces bajaron, el telón se abrió y la pantalla detrás del escenario emitió una proyección audiovisual que captó la atención del público. Fue Alan Fritzler el primero que ocupó su lugar en la batería y que dio inicio a todo tras golpear los platillos; se sumó: Juan Pablo Massanisso, Danilo Moschen, Walter Giardino y, por último, Adrian Barilari, entonando las primeras estrofas de “Hijos de la tempestad” en medio de los gritos y aplausos de la multitud expectante.
Fueron clásicos como “Volviendo a casa” o “Talismán” (donde Giardino desplegó un solo previo impecable) los que comenzaron a explotar las ganas de agruparse hacia el centro, de todos esos románticos que, en medio de los abrazos y el pogo, se comenzaron a soltar y dieron rienda suelta a la emoción que afloró mientras cantaban al unísono con Barilari. Y además fueron la antesala de lo que fue la presencia de Saúl Blanch, que en medio de aplausos y reconocimiento de los fans se unió al escenario para interpretar cuatro canciones de aquel álbum homónimo del que participó en los inicios de la banda.
“La misma mujer”, “Solo para amarte”, “Chico callejero” y “El sueño de la gitana” formaron el repertorio de un Saúl Blanch ya cansado, pero firme hasta el final de su intervención frente al micrófono, que duró lo suficiente como para que del otro lado solo hubiera aplausos y muestras de reconocimiento hacia quien puso la voz y que hoy, a pesar de los años, se mantuvo firme para entonar agudos que requieren el suficiente esfuerzo y sostén vocal como para no quedar opacados frente a semejante despliegue instrumental.
Para cuando Adrián Barilari retomó su posición y continuaron el setlist, hubo un momento clave donde, al final de “El camino del sol”, Alan Fritzler tomó protagonismo al quedar en solitario y desplegó un solo de batería que retumbó en el pecho de todos y cada uno. Una lluvia de aplausos y ovaciones lo acompañó; seguido de esto, el frontman le dedicó unas palabras de cariño y agradecimiento a todos aquellos que estaban y que hacen Rata Blanca, a las cuales se sumó Walter, quien también agradecido comentó que, a pesar de saber “que en River está tocando una de las bandas más grandes del mundo”, eligieron estar en ese momento junto a sus fans. Además, expresó su descontento frente a empresarios y manejos con las bandas argentinas.
Después de “Mujer amante” y el clímax vivido durante “Aún estás en mis sueños” llegó el momento del reconocimiento por parte de un representante de la legislatura de la ciudad de Bs. As., quien subió al escenario y tomó la palabra para expresarse abiertamente fan y también otorgarle una distinción a Rata Blanca tras sus 40° años de trayectoria a través de una placa que Walter Giardino recibió y compartió con los que aplaudieron el obsequio y festejaron con los músicos.
Parecía el final de la velada cuando sonaron los acordes de “La leyenda del hada y el mago” y luego del “chau” que entonó Barilari cuando culminó la canción, pero Saúl Blanch volvió a hacerse presente y esta vez a dúo con Adrián cantaron “El último ataque” acompañados de todos aquellos que estaban esperando “una más” con absoluto fervor. Al final, una lluvia de papelitos blancos coronó lo que fue la actuación y los músicos, entre abrazos mientras sonaba “That’s Life” de Frank Sinatra de fondo, se despidieron del público.
El primero de los tres conciertos en el Teatro Flores se desarrolló en una atmósfera atravesada por la polémica, pero también por la alegría y la nostalgia que marcaron distintos momentos de la noche. Adrián Barilari fue uno de los ejes del recital con una performance enorme, muy risueño tanto con el público como con sus compañeros, y desplegó tres cambios de vestuario para acompañar cada etapa del show, definiendo con actitud y gestualidad el significado de lo que es “aura”. A su lado, Walter Giardino sostuvo una presencia escénica firme con un rol central en la conducción musical. En tanto, Danilo Moschen, Alan Fritzler y Juan Pablo Massanisso aportaron precisión y energía, consolidando el sonido e hicieron vibrar el teclado, la batería y el bajo. Saúl Blanch fue el regalo para aquellos fans que acompañan desde sus inicios a esta destacada banda del suelo argentino y que, aunque pasen los años, seguirá atrayendo futuras generaciones de la gran familia que conformaron a punta de guitarra y potentes agudos.
Lista de canciones:
1) Hijos de la tempestad 2) Si eres hijo del rock 3) Volviendo a casa 4) El beso de la bruja 5) Talismán 6) Rock es Rock! 7) El circulo de fuego 8) La misma mujer 9) Solo para amarte 10) Chico callejero 11) El sueño de la gitana 12) Bajo el poder del sol 13) Días duros 14) El camino del sol 15) mujer amante 16) Guerrero del arcoíris 17) Rock and roll hotel 18) Aún estás en mis sueños 19) La leyenda del hada y el mago 20) El último ataque
Cronica: Marlene Prokopiuk












